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Cómo explicar a tus hijos que tienes cáncer

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Cómo explicar a tus hijos que tienes cáncer

Explicar a tus hijos que tienes cáncer no es nada sencillo. Es un proceso delicado y complejo en el que mezclan muchas sensaciones -miedo, angustia, dolor, tristeza- y que requiere paciencia y gestión e inteligencia emocional. En este artículo pretendemos aportarte algunas de las claves más importantes que debes tener en cuenta a la hora de sentarte a comunicarles la noticia a los más pequeños de la casa y lograr que comprendan la nueva situación a la que la familia se enfrenta.

Cómo explicar a tus hijos que tienes cáncer
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Lo primero es que no debes juzgarte por temer la conversación. Es normal tener miedo de herirlos, no saber encontrar las palabras o darle vueltas a la inquietud hasta sentar definitivamente a tus hijos. Puedes echar mano de algunas de las siguientes directrices y consejos para afrontar la situación.

5 consejos para explicar a tus hijos que tienes cáncer

  • Espera a tener a mano toda la información: La precisión, la confianza y la claridad son fundamentales a la hora de explicar esta enfermedad. De este modo, procura no andarte con medias tintas y esperar a tener un diagnóstico en firme. Para generar seguridad es importante explicar en qué consiste el cáncer y cuál será el tratamiento que seguirás. 
  • No asumas sus conocimientos: Puede que creas que al tener contacto con la televisión, Internet o información que ha escuchado en el colegio, tu hijo sabe lo que es el cáncer. En realidad, es probable que su idea sea inexacta y que debas resolver sus dudas, optando por supuesto por una versión simplificada y adaptada a su edad. No es lo mismo explicar el cáncer a un niño de seis años que a uno de once.
  • Pide una ayuda profesional: Si no te ves con fuerzas o no sabes explicarlo bien, así como si tu hijo no lo comprende, se lo toma a mal o rehúsa hablar del tema, puedes pedir al pediatra de tu hijo que te ayude, o acudir a un psicólogo profesional. La terapia familiar es especialmente importante si tu hijo lo pasa especialmente mal y experimenta problemas de concentración, mala conducta, ansiedad o insomnio.
  • Busca material didáctico: Puedes encontrar cuentos especializados para comunicarle a tu hijo que tienes cánceren esta lista recopilamos algunos-, con historias, dibujos y personajes que ayudan a que asuma la situación, así como películas, gráficos o viñetas. Tú puedes recurrir a vídeos de YouTube, blogs y canales especializados para encontrar mejores estrategias de comunicación y hablar con los más pequeños de la casa.
  • Dale tiempo y espacio: No te alarmes si al comienzo tu hijo está callado o en la conversación inicial no te hace ninguna pregunta. Precisa estar a solas, pensar, tomar conciencia de la enfermedad y procesar la información adecuadamente antes de enfrentarse a la nueva situación. Es importante no obligarlos a revelar sus sentimientos pero recalcar que siempre que lo necesite puede hablar contigo y preguntar cualquier duda, así como expresar sus emociones. Algunas de las preguntas más frecuentes sobre el cáncer en niños son las siguientes:
    • ¿Vas a morir?
    • ¿También tendré cáncer cuando crezca?
    • ¿Se te caerá el pelo?
    • ¿Tengo que decírselo a mis amigos?
    • ¿Quién cuidará de mí si no puedes?
    • ¿Por qué tienes cáncer?
    • Si te pasa algo, ¿qué me pasa a mí?
    • ¿Cuándo desaparecerá el cáncer?

Caída de pelo en niños: cuándo y cómo preocuparse

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Caída de pelo en niños: cuándo y cómo preocuparse

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¿Qué significa la caída de pelo en niños? ¿Un niño pequeño puede padecer alopecia? ¿Hacia qué problemas apunta la pérdida de cabello? En este post intentaremos ahondar en las causas de la caída de pelo en niños. Señalar cuándo hay que preocuparse o acudir al médico y conocer los síntomas principales que los infantes pueden padecer.

Recuerda que, como en el caso de los adultos, perder entre 50 y 100 cabellos al día se considera normal. Es lo habitual en nuestros cuerpos y no constituye indicio de alopecia. Forma parte del proceso de creación, crecimiento y regeneración de nuestro cabello. Es importante no angustiarse antes de tiempo. Tranquilizar al niño si el problema le causa problemas de autoestima y por supuesto, acudir a un especialista para que lleve a cabo el diagnóstico adecuado. En los niños, especialmente los de menor edad, cabe destacar que la mayor parte de las alopecias son temporales.

Causas de la caída de pelo en niños

Enumeramos a continuación las principales causas por las que puede acontecer la caída de pelo en niños:

  • Peinados tirantes: Por supuesto, esto no es una forma de alopecia, sino un hábito que hay que eliminar. Si utilizas gomas tirantes sin recubrimiento u horquillas de metal sin baño plástico para hacer recogidos, coletas, moños o trenzas muy tirantes puede producirse caída de pelo localizadas. No ejerzas tanta tracción sobre el cabello y apuesta por recogidos flojos. No repitas demasiados peinados, espacia la recogida y permite que estén en ocasiones con el cabello suelto.
  • Alopecia areata: Este tipo de caída del cabello procede de una reacción autoinmune, provocando la característica pérdida de cabello en formas circulares, similares a una moneda. Lo que sucede es que el organismo percibe algunos folículos pilosos como amenazas y los neutraliza. Su origen continúa siendo un misterio y aunque muchos casos se curan a los dos o tres meses, otros son crónicos. Puedes resolver todas las dudas sobre ella en este artículo.
  • Dermatitis seborreica: Esta enfermedad del cuero cabelludo se caracteriza por que las glándulas sebáceas producen más sebo de lo normal,generando una capa grasa que impide el desarrollo del folículo piloso, por lo que también se conoce como caspa grasa. Así, pueden aparecer infecciones, costras en el cuero cabelludo y pérdida de cabello. Es fundamental consultar el problema con un dermatólogo.
  • Hongos: Otro motivo de la caída del cabello puede ser la tiña. Un tipo de hongos que puede ser contagiado por perros y gatos. Estos parásitos se instalan en el cuero cabelludo y generan una costra de color amarillento que no deja trabajar a los folículos pilosos, provocando picor y escamación, además de caída. La pérdida es totalmente transitoria, ya que el pediatra solamente deberá recetar una crema antimicótica.
  • Tricotilomanía: Su origen es la ansiedad y los nervios. Es una costumbre que consiste en tirarse del pelo y arrancárselo, en lugares como el flequillo o la nuca. De esta manera, las calvas de producen por arrancar el pelo de forma voluntaria, algo que debería trabajarse con la ayuda de un psicólogo.
  • Efluvio telógeno: Se interrumpe el ciclo de vida capilar debido a un tratamiento médico agresivo -como la quimioterapia y la radioterapia- o el consumo de medicamentos. También puede proceder de cambios hormonales, infecciones o períodos prolongados de estrés.
  • Estrés y experiencias traumáticas: Si un niño se ve sometido a un fuerte estrés emocional prolongado o a la vivencia de un trauma, una de las consecuencias para su salud -entre otras- puede ser el desarrollo de alopecia nerviosa. En estos casos es recomendable la terapia psicológica para abordar el problema y dotar al paciente de herramientas de gestión emocional.