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De la suerte que reparte el calvo de la lotería, al poder de la coleta

Desde hace siglos el cabello del hombre se asocia con términos como la fuerza o el poder. Una de las historias más populares que ha llegado hasta nuestros días es la de Sansón. Personaje que pasó a la historia por guardar toda su fuerza en el cabello. Una confesión que le costó el corte de la cabellera, perdiendo así todo su potencial. En las últimas décadas, la ausencia de pelo (calvo) no siempre ha ido unida al poder y el liderazgo. Numerosos rostros conocidos del cine como Bruce Willis, del deporte como Zinedine Zidane, o de la Publicidad en televisión como el  “calvo” de la lotería, han lucido sin complejo su cabeza sin pelo, bien por estética o por la alopecia, otorgándoles una imagen de distinción y elegancia.

Muchos de nosotros hemos creído incluso cómo la ausencia de pelo es sinónimo de suerte y hemos acercado un décimo de lotería a una cabeza sin pelo para ver si se ponía de nuestro lado. Pero todo cambia.

El poder que tiene una larga y abundante cabellera es mucho más arrollador y ha vuelto pisando fuerte. Tanto, que hasta la estética capilar de nuestros políticos ha saltado a primera línea informativa. Abriendo el debate sobre el look que deben llevar nuestros representantes políticos.

Ya no solo comentamos su vestimenta, si llevan o no corbata o si se presentan ante el Rey en mangas de camisa y zapatillas. El pelo ha cobrado también su protagonismo, llegando a representar dicen los Expertos, el 50% de nuestra imagen. El pelo vuelve con fuerza y recobra el poder que caracterizó a Sansón. Sólo esperamos que a sus protagonistas no les ocurra lo mismo y pierdan la fuerza si algún día se cortan la coleta.