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4 productos y alimentos estrella para el crecimiento del pelo

4 productos y alimentos estrella para el crecimiento del pelo:
Para el crecimiento del pelo son claves ciertos grupos de nutrientes y tipos de alimentos que le dan a tu cabello la consistencia, densidad y vitalidad necesarias de manera natural.

No hay mejor forma de estimular el crecimiento del cabello que a través de productos naturales, como los que te facilitamos a continuación. Siguiendo una rutina de vida sana, escapando del estrés y de la ansiedad, practicando deporte con regularidad y cambiando tu dieta para que sea rica y variada en los siguientes ingredientes, enseguida comenzarás a ver resultados en la salud de tu pelo.

4 alimentos y nutrientes para que tu pelo crezca

  • Proteínas: Estas producen componentes denominados aminoácidos, a partir de los que se crea la queratina. Si quieres incorporar proteínas a tu cuerpo puedes hacerlo comiendo frutos secos como las nueces y las almendras, huevos, carne magra, soja, legumbres y pescado.
  • Ácidos grasos esenciales: Las grasas saludables como los ácidos grasos omega 3 y 6 son fundamentales para tu cabello. Los encontrarás en el salmón, marisco como los camarones y las vieiras, el aceite de soja, los lácteos y las carnes rojas.
  • Zinc y hierro: Cuando tu organismo carece de estos nutrientes puede aparecer la anemia y también la pérdida de pelo y su debilitamiento. Consumiendo aves de corral, carnes magras, ostras, huevos, tofu o espinaca conseguirás incorporar a tu cuerpo estos minerales.
  • Vitaminas A, B, C Y E: La vitamina A estimula el crecimiento de un cabello saludable y brillante, mientras que la B fortalece el pelo y previene su caída. La vitamina C es fundamental para absorber el hierro y la E es responsable de dotarlo de brillo y suavidad, mejorando la circulación. Te recomendamos, entre muchas otras, consumir hígado, zanahorias, brócoli, col rizada, mantequilla, espinacas, calabaza, lechuga verde, melón, huevos, melocotones, mango, guisantes, carne de cerdo y vacuno, levaduras, legumbres, cereales integrales, maíz, frutos secos y lácteos.